lunes, 3 de marzo de 2014

Emprender en Industrias Culturales y Creativas

Los emprendimientos en industrias culturales y creativas tienen una característica común y es que en su mayoría carecen de una de las mayores barreras del emprendedor: los elevados costes fijos.  

Es interesante el dato que aporta el informe reciente de la “Kauffmann Foundation” que indica que en EEUU la industria creativa aporta el 12% del PIB del país. Para relativizar este dato, en España la aportación es del 5%.


Tomando como referencia el marco de estadísticas culturales de la UNESCO, las industrias culturales y creativas comprenden aquellos sectores de actividad organizada que tienen como objeto principal la producción o la reproducción, la promoción, la difusión y/o la comercialización de bienes, servicios y actividades de contenido cultural, artístico o patrimonial.

Este enfoque pone el énfasis en los bienes, servicios y actividades de contenido cultural y/o artístico y/o patrimonial, cuyo origen es la creatividad humana, sea en el pasado o en el presente, así como en las funciones necesarias propias a cada sector de la cadena productiva que permite a dichos bienes, servicios y actividades llegar al público y al mercado. Por ello, esta definición no se limita a la producción de la creatividad humana y su reproducción industrial sino que incluye otras actividades relacionadas que contribuyen a la realización y la difusión de los productos culturales y creativos.
Las principales características de las industrias culturales y creativas son:


Intersección entre la economía, la cultura y el derecho
- Incorporación de la creatividad como componente central de la producción
- Contenido artístico, cultural o patrimonial
- Bienes, servicios y actividades frecuentemente protegidas por la propiedad intelectual - derecho de autor y los derechos conexos
- Doble naturaleza: económica (generación de riqueza y empleo) y cultural (generación de valores, sentido e identidades)
 Alto factor de Innovación y re-creación
- Demanda y comportamiento de los públicos difícil de anticipar

Desde esta perspectiva que aborda voluntariamente las industrias culturales y creativas como un conjunto, se distingue por una parte, sectores cuyo modo de operación es la reproducción industrial o semi-industrial con la posibilidad de reproducir y distribuir a gran escala sus productos, y por la otra, sectores en los que los bienes, servicios y actividades no son reproducibles de manera industrial y operan a pequeña o mediana escala.
Sin embargo, estos dos modelos comparten una dimensión común de salida al mercado, promoción y difusión.
Según el marco de estadísticas culturales de la UNESCO, la industria creativa consta de
7 dominios culturales: patrimonio cultural y natural, presentaciones artísticas y celebraciones (artes escénicas, música, festivales y festividades), artes visuales y artesanías, libros y prensa, medios audiovisuales e interactivos, diseño y servicios creativos.

Se estima que en los próximos 4 años, la industria cultural y creativa podría generar unos 42.000 puestos de trabajo en España, un dato alentado por el fomento del emprendimiento en el sector y por  las cifras que ya son una realidad en EEUU.

0 comentarios:

Publicar un comentario